lunes, 28 de abril de 2014

En los últimos años estamos siendo espectadores de una clara tendencia a rescatar las labores tradicionales y los trabajos manuales. Ya sea como moda o como filosofía de vida que pone en valor la reivindicación del esfuerzo personal, la creatividad, el aprovechamiento de materiales y, quizá,una velada crítica al elevado consumismo de nuestra sociedad, es sorprendente como somos capaces de rescatar, de nuestros trasteros y despensas, labores que parecían destinadas al olvido por una gran parte de la población, abocada a "comprar" antes que "hacer".Así crece la apertura de tiendas especialistas en punto, crochet, patchwork, y palabras como amigurumi y scrapbooking nos resultan del todo familiares, eso sin contar con la invasión de la pastelería creativa y los cupcakes, y la edición cada vez más abundante de publicaciones dedicadas al pan casero, las conservas de fruta, los huertos urbanos. Personalmente me parece estupendo que esto suceda y se vuelvan a valorar todas estas actividades cuya elaboración y aprendizaje parecen llevarnos a rescatar otro tipo de vida, más "a fuego lento", más reflexiva, más casera y espero, aunque no creo que suceda, que todo este descubrimiento del ya viejo D.I.Y anglosajón ( " do it yourself") no se evapore en nuestro carácter latino en cuanto los números rojos de la crisis se descoloren y en vez de pasar la tarde preparando un bizcocho salgamos todos en tromba en pos de los centros comerciales con la tarjeta de crédito en ristre.
Poniendo un PUNTO y aparte salimos de la reflexión para volver a lo nuestro y os presentamos la labor de esta semana que, estamos seguras, os gustará. Esta manta está realizada a ganchillo en punto dentado combinando tonalidades y texturas, tiene unas dimensiones muy apropiadas para el uso cotidiano en casa, 90 x 150 cms, es ligera y suave, confeccionada en algodón 100%  y resultará estupenda como aliada de nuestras tardes de sofá. Y si no eres de los o las que se pasa las horas bajo la manta leyendo o viendo la tele, considérala un complemento a la decoración de la casa, porque esta manta dará, sin duda, un toque hogareño y personal a cualquier rinconcito: ponla en el respaldo de una butaca, a los pies de la cama o llévatela en el coche y lúcela en un pic-nic. . . y  recuerda que siempre hay a tu lado personas especiales a los que puedes sorprender con un detalle tan exclusivo por tu parte.
Desde nuestro pequeño rinconcito de las labores en internet también reivindicamos el trabajo manual, la creatividad y el estilo propio, quizá porque siempre  hemos hecho este tipo de prendas y las hemos lucido y regalado, ahora y antes de la llegada del punto a las pasarelas y escaparates.  Celebramos que coser y tejer ¡ por fin ! sean considerados sinónimos de destreza y personalidad y no reductos de un pobre pasado.

Gracias por visitarnos y muy feliz semana