lunes, 22 de septiembre de 2014

Ayer, revisando las últimas publicaciones en Facebook, encontré una compartida por  
La habitación de atrás ( una encantadora tienda en la Plaza de Abastos de Lugo dedicada a las labores de punto ). Os remito a ella en este  enlace, merece la pena leerla porque reflexiona sobre algo muy difícil de tasar en Euros, que es la parte inmaterial a la que hay que poner precio cuando se pone a la venta un artículo artesano, en este caso las labores de punto.

Después de sumar lo que ha costado la lana, los botones, el hilo, el etiquetado, incluso los gastos de envío, ( en caso de tener que comprar el material a proveedores de otras ciudades, o países ), parece que ese resultado es el coste total, pero, ¿cómo calcular, cómo convertir nuestro esfuerzo, habilidad, aprendizaje adquirido en años, en Euros? El hacer y deshacer, las horas robadas al descanso, el dinero invertido en comprar revistas y libros para sacar los modelos y  resolver los errores que nos encontramos en publicaciones, aprender puntos nuevos, recorrer tiendas y, como en cualquier otra actividad física, sufrir las consiguientes molestias en brazos, espalda, vista cansada,. . .
Para las que tejemos y que a la vez somos consumidoras,  resulta difícil equilibrar esta equación y muchas veces, aunque no lo creáis, le damos muchas, muchas vueltas antes de poner el precio final, porque somos conscientes, realmente lo somos, de lo que cuestan las cosas, y sí, también somos conscientes de que existen productos aparentemente similares en el mercado comprando prendas elaboradas en serie en una impersonal cadena de montaje por menos dinero
Por ello, queremos, ante todo agradeceros que, en principio, tengáis la amabilidad de visitar nuestra tienda, porque eso demuestra un interés por vuestra parte en un producto concreto, cuidado, artesano y particular, y os pedimos que a la hora de ver los precios tengáis en cuenta que una prenda, hasta la más pequeña, tiene detrás muchas horas, desde el momento en que decidimos tejer un modelo hasta que os llega por correo a vuestra casa.

Así que cuando veáis ahora estos nuevos modelos, que esta semana ponemos a vuestra disposición, no solo os gustarán sino que os darán que pensar, verdad? Ya sabéis lo versátiles que son estas bufandas infinitas, o cuellos, o como vosotros las llaméis, el caso es que son un complemento maravilloso para abrigarse y complementar nuestro look diario. Le agracedemos a Melanie y a Bastien que se ofreciesen de modelos desde Bélgica para mostraros, con su maravillosa simpatía de la que siempre hacen gala, nuestras bufandas.

Os deseamos a todos un comienzo de Otoño feliz y colmado de proyectos e ilusión, muchas gracias por vuestra visita y . . . elegid algo bonito, como siempre.